MARRUECOS, UNA EXTRAÑA MEZCLA DE AMOR-ODIO CON ESPAÑA

1. Introducción

El Reino de Marruecos situado en el extremo noroeste del continente africano, está bordeado por el Mar Mediterráneo al norte y el Océano Atlántico al oeste. El desierto del Sahara se extiende por gran parte del sur y del este de Marruecos. Tanto su zona costera, como su desierto y su macizo montañoso del Atlas definen su configuración geográfica y le proporcionan un clima muy variado -mediterráneo, oceánico, subtropical, continental, de montaña y desértico- según sus distintas zonas entre las que existe amplios contrastes de temperaturas, llegando a alcanzar en verano los 50o a la sombra y en invierno por debajo de los 20o bajo cero.

Su situación geográfica le sitúa como un lugar estratégico, que sirve como puente entre el continente africano y Europa. Aunque su capital es Rabat, es la ciudad de Casablanca el principal centro económico del país, representando más de la mitad de la producción industrial de Marruecos.

El reino de Marruecos está configurado como una Monarquía Constitucional democrática, parlamentaria y social, bajo el mandato, desde 1999, del Rey Mohammed VI, como jefe de Estado. Cuenta con una población cercana a los 33 millones de habitantes, cuyo PIB per cápita se sitúa, en términos de paridad de poder adquisitivo, en torno a los 5.145 euros (estimación para 2014 del FMI). Su moneda oficial es el Dírham marroquí, cuya equivalencia es de 1 € igual a 10,8 DH.

El idioma oficial es el árabe, aunque hay un alto número de la población que habla dialectos bereberes, francés y algunos español. En cuanto a la religión, el 99,4% son musulmanes, el 0,4% cristianos, el 0,1% judíos y el 0,1% otras religiones.

2. Marco económico

La economía de Marruecos se ha caracterizado, durante los últimos años, por su clima de estabilidad y por la baja tasa de inflación. Tras un período de crecimiento sostenido, el pronóstico para 2016 es menos prometedor, ya que el aumento de las inversiones privadas puede verse contrarrestado con los efectos de la sequía sobre el sector agrario, de gran importancia en la economía del país.

El PIB marroquí es de más de 93,2 miles de millones de euros, de los cuales un 55’79% proviene del sector servicios, dentro del cual el turismo aporta un 10%; un 29’63% de la industria y un 14’58% de la agricultura. Pese a que el sector primario sea el que menos contribuye al PIB es el que ocupa a más población empleada, albergando alrededor del 40% del total de población activa. Un rasgo determinante de la economía del país es su desigual distribución. Más de la mitad del PIB se concentra en las cuatro regiones principales: Gran Casablanca, Rabat-Salé-Zemmur-Zaer, Marrakech-Tensift-El Hauz y Chauia-Uardigha. Además, el 40% del sector servicios se concentra en Casablanca y Rabat. El nivel de paro es reducido siendo menor a un 10% de la población activa, habiéndose reducido de 9’9 % (2014) a un 9’7 actualmente.

La tasa de inflación ha ido cambiando sin manifestar una tendencia clara en los últimos años, pero siempre situándose por debajo de 2 puntos. En 2012 fue de 1’3, en 2013 de 1’9, en 2014 se redujo a 0’4, en 2015 comenzó a subir hasta 1’5 para llegar a 2’0 en 2016. El Estado marroquí se encuentra endeudado en un alto porcentaje del PIB nacional, actualmente un 63’9%, más de 5

puntos que en 2012 cuando era de un 58’3%.La balanza de transacciones corrientes registra desde hace años un estado de déficit. El saldo negativo está directamente relacionado con la gran dependencia energética del país, debido a la ausencia de recursos naturales propios. Sin embargo, la tendencia es a la baja, gracias al impulso de los nuevos sectores industriales y a los bajos precios del petroleo.

Marruecos mantiene relaciones económicas con países de todo el mundo, con los que tiene firmados diversos tratados económicos, como el Estatuto Avanzado con la Unión Europea, el acuerdo TLC Marrucos-EE.UU. o el TLC Marruecos-Turquía. Sus principales proveedores son España, Francia y China. España es, también, su principal cliente, seguido por Francia y Brasil. El petróleo es el producto más importado por Marruecos, seguido por los cereales. Las exportaciones principales del país son fertilizantes agrícolas y fosfatos, de los que es el primer exportador mundial; productos agroalimentarios y productos del mar. El gobierno nacional ha aprobado diferentes reformas económicas y planes para fomentar el desarrollo de los nuevos sectores industriales. Por otro lado, desde los años 90 el gobierno trata de incentivar las inversiones extranjeras para fortalecer su economía. El objetivo es establecer un marco legal y económico favorable para el desarrollo del sector privado y de la inversión exterior. Todo ello ha propiciado una política de control de cambios y una legislación mercantil más flexible que busca adaptarse a los modelos europeos y a la Zona de Libre Comercio con la Unión Europea.

Pese a que la economía de Marruecos no sea una de las más grandes del mundo, en los últimos años se está produciendo una transformación de su panorama económico y social. Esto se debe en gran parte a las ayudas europeas que recibe, pero también a los esfuerzos del gobierno por fomentar determinados sectores económicos como el industrial. El pronóstico de crecimiento para finales de 2016 que prevé el Gobierno es de un 3%, el Banque Al Maghrib estima un crecimiento de 2’4%. Además, el gobierno marroquí se ha comprometido a crear para entonces 26.000 nuevos empleos y a destinar 189.000 millones de dirhams (equivalente a 17’2 M de euros) a inversión pública. Por otro lado, se espera que el déficit de la balanza de pagos y el presupuestario se reduzcan. Otras de las promesas del gobierno es el fomento de políticas sociales, como por ejemplo el programa de 10 años en el que se van a destinar más de 3’4 M de euros para combatir la pobreza.

3. Clima para los negocios y la inversión

España es el principal socio comercial de Marruecos. Los productos que más compra a nuestro país son los combustibles, lubricantes y componentes para vehículos, tejidos y productos siderúrgicos. Las empresas españolas pueden encontrar en Marruecos un buen mercado para implantarse. El país ofrece muchas ventajas, entre las que destacan: la expansión del mercado y de la clase media, la proximidad geográfica y los reducidos costes de producción. Sin embargo, la empresa española también tendrá que enfrentarse a diferentes dificultades como las barreras culturales y lingüísticas, la pobreza del país y dispersión de su población, la falta de mano de obra cualificada, la poca eficiencia de su sector público y el escaso desarrollo de su mercado financiero. Los sectores más prometedores para las empresas extranjeras son automoción, energías renovables, turismo, saneamiento de aguas y agroalimentario.

Marruecos posee un clima de negocios satisfactorio (calificación “A4”, según Coface, misma puntuación que España). Respecto a la competitividad, cabe destacar que Marruecos ocupa el puesto 79o entre los 140 países en el informe de competitividad Global Competitiveness Index. Sin embargo, el país obtiene peor calificación en la protección de las inversiones, en el registro y transferencia de la propiedad, comercio transfronterizo y en la facilidad de obtención de créditos. Según un estudio del Banco Mundial, Marruecos ocupa el puesto 75 de 142 respecto a la facilidad para hacer negocios. Otro dato importante acerca de la economía del país es que, de acuerdo con el Índice de Libertad Económica de 2016 elaborado por Heritage Foundation, Marruecos ocupa el puesto 85 de 178.

4. Mercado y sectores en auge

En la economía marroquí conviven dos realidades muy distintas. Por un lado, el sector agrario tiene una gran importancia, rasgo característico de las economías más tradicionales, pero comparte terreno con una fuerte industria en donde comienzan a implantarse sectores más punteros. Las industrias más relevantes son la textil, la electrónica, la agroalimentaria, la automoción y aeronáutica. En los últimos años, el sector servicios también ha ido cobrando relevancia, siendo el turismo una fuente de ingresos fundamental. Por último, el sector de las energías renovables busca jugar un papel importante debido a la gran dependencia energética del país.

El sector automovilístico ha experimentado un fuerte crecimiento, dentro del cual destaca la implantación de la planta de montaje de Renault en Tánger en 2012 y ampliada en 2013. El grupo francés tiene planificado la apertura de una megaplanta en el año 2019 en Kenitra. Estas instalaciones pueden ofrecer oportunidades a empresas españolas que puedan convertirse en proveedores de la planta.

Paralelamente ha crecido la industria aeronáutica, sector que cuenta con más de 60 empresas, de las cuales el 70% son nuevas (con menos de 5 años). La producción de esta industria está destinada principalmente a la exportación.

Cada vez más, importantes empresas de la industria electrónica deciden instalarse en  Marruecos atraídas por los incentivos a la inversión extranjera que ofrece el país. Muchas de
estas empresas deciden exportar productos finales e intermedios a sus países de origen. Sin embargo, también está creciendo la comercialización de productos electrónicos de gran consumo en el mercado local. Este cambio se ha visto propiciado por el aumento del nivel adquisitivo de gran parte de la población y por el plan de ayuda del gobierno a los consumidores para la compra de un ordenador.

Otro de los sectores industriales punteros en el país es el textil y el cuero. La industria textil en Marruecos supone el 42% del empleo industrial. Las principales ventajas para el inversor español es su localización geográfica y el reducido coste de la mano de obra. La tendencia europea de producir varias colecciones a lo largo del año pueden beneficiar a Marruecos. Inditex está reconocido por el gobierno marroquí como uno de los principales motores del sector textil nacional.

La industria agroalimentaria siempre ha sido una de las más potentes en Marruecos. El país exporta una gran cantidad de productos agrícolas, como frutas y verduras, aceites de oliva y argán, y plantas aromáticas. Este sector continua en crecimiento a un ritmo de un 7,1% de media al año en los últimos 5 ejercicios. El gobierno marroquí estima obtener una inversión de 13,5 mil millones de euros de aquí a 2020 para este sector. Muchas empresas pueden encontrar una oportunidad en la industria agroalimentaria marroquí si desarrollan sistemas de producción, envasado y distribución más actualizados y maquinaria más moderna. Al contrario que la industria agroalimentaria, la producción agrícola no es un campo favorable para la inversión extranjera debido a que está prohibida la compra de tierras en el país.

El sector de la energía renovable es otro campo prometedor en el que muchas empresas pueden encontrar una oportunidad. La tasa de dependencia energética del país es de más de un 97% debido a la ausencia de recursos naturales. Sobre todo, la energía solar se presenta como una gran oportunidad debido a la gran disponibilidad de luz solar que ofrece el país. Las empresas energéticas españolas son percibidas de gran calidad y existen grandes compañías que ya actúan en territorio marroquí como Acciona o Abengoa.

El turismo es otro sector con un gran potencial en Marruecos y que puede ser una idónea oportunidad para una empresa española. Es el segundo sector con mayor número de población empleada. En el año 2015 el país recibió alrededor de 9,5 M de turistas. Desde el gobierno se ha puesto en marcha el Plan Visión 2020 que pretende convertir al turismo como el sector económico principal de Marruecos y duplicar su tamaño. Aparte del turismo extranjero se pretende normalizar el turismo nacional y aumentar los viajes realizados por ciudadanos marroquíes.

Todos los sectores se están viendo beneficiados por el desarrollo de la industria y, por ente, por la mejora de las infraestructura y los procesos productivos. Además, el gobierno marroquí está tratando de promover el comercio de productos manufacturados de mayor valor añadido, así como potenciar los sectores del turismo y las renovables. Este desarrollo económico se materializa en la expansión del mercado local, promovido por la disminución de los aranceles, los acuerdos económicos con países vecinos, Europa o EE.UU. y por el reducido coste de su abundante mano de obra.

5. Empresas marroquíes destacadas

Banco Populaire de Maroc: grupo bancario y financiero fundado en 1961 y formado por once bancos marroquíes. Su principal cometido es apoyar a las pequeñas y medianas empresas en sus procesos financieros. El grupo ofrece una amplia gama de productos y servicios de carácter integral que buscan satisfacer todas las necesidades de sus clientes.

Maroc Telecom: es la mayor empresa de telecomunicaciones del país. Fue fundada en 1998 y hoy en día tiene 220 oficinas en todo Marruecos. Ofrece servicios de telefonía de línea fija y móvil y también de Internet. La empresa se encuentra en crecimiento y expansión del negocio por otras zonas de África, a través de la compra de acciones e incluso filiales a otras compañías del sector.

Marsa Maroc: fundada en el año 2006, es la empresa principal encargada de la gestión de puertos en Marruecos. Se creó como una empresa pública tras la aprobación de la ley 15/02 sobre reforma de puertos marroquíes. En junio de 2016 se comenzó a realizar la privatización parcial de la empresa con el objetivo de mejorar las relaciones internacionales y conseguir financiación externa. El estado espera conseguir 175 M de euros en inversiones tras esta iniciativa. Con el nuevo modelo de financiación mixto (pública y privada) se busca lograr un crecimiento y desarrollo de la empresa, que comienza con la apertura de licitaciones internacionales para las infraestructuras portuarias en nuevas ciudades como Kenitra y Nador.

Royal Air Maroc: importante compañía aérea con origen en 1946 bajo el nombre de Air Atlas que ofrecía vuelos a España, Argelia y Francia. Cinco años después se fundó RAM con gran parte de financiación pública. Actualmente, cuenta con 40 aeronaves que vuelan por todo el mundo. Ha establecido una serie de alianzas con los aeropuertos de diferentes ciudades, entre las que se encuentran varias las españolas Barcelona, Madrid, Málaga, Las Palmas y Valencia.

6. Casos de éxito: empresas españolas implantadas en Marruecos

Alsa: se trata de una empresa que ofrece servicios de transporte terrestre de pasajeros. Fue creada en el año 1923 en Asturias y desde 2005 forma parte del grupo británico de transportes National Express. Hoy en día, cuenta con una flota de 2.850 autobuses, una plantilla de 8.000 empleados y una facturación de 691’8 M de euros. La compañía ofrece sus servicios en Marruecos desde 1999, como servicio de transporte urbano, pero también ofrece viajes de larga distancia desde España a Marruecos. Como suministradora de transporte público en Marruecos ha introducido novedades en el sector. Alsa es la primera empresa en realizar controles de alcoholemia y drogas a sus conductores, así como en introducir servicio de climatización en sus vehículos.

Banco Sabadell: esta entidad de servicios bancarios y financieros fue fundada en el año 1881 en Barcelona. Desde entonces la compañía ha ido desarrollando una estrategia de crecimiento continuado a través de la apertura de sucursales por todo el territorio español y, también, mediante la integración de otros bancos al grupo. Banco Sabadell se estableció en Marruecos en 2009, como el primer banco español en el país. Instaló su sucursal en Casablanca con el objetivo de ofrecer cobertura financiera a las empresas españolas instaladas en dicho territorio. Gracias a un convenio firmado en ese mismo año con Bank Al-Maghrib, banco central marroquí, la empresa puede ofrecer sus servicios directamente a sus clientes sin necesidad de intermediarios locales.

Indra: empresa multinacional española que ofrece servicios de consultoría y tecnología en diferentes sectores: defensa, transporte, telecomunicaciones, energía o financieros. La empresa que fue creada en el año 1992, cuenta actualmente con una plantilla de más de 42.000 empleados repartidos en más de 140 países. Su actividad en Marruecos está relacionada con la gestión del transporte, tanto aéreo como marítimo. La empresa ha firmado convenios con las asociaciones portuarias y aéreas locales para realizar diferentes actividades en el país como la implantación de radares de vigilancia aéreos, la modernización del centro de control o la creación de un sistema electrónico para la gestión de interacciones entre los diferentes agentes portuarios.

Cepsa (Compañía Española de Petróleo S.A.U.): compañía energética global que opera en todas las fases del proceso de producción del petróleo. La compañía se instaló en Marruecos bajo la denominación de CEPSA MAGHREB S.A., desde entonces CEPSA ha suministrado más de 200,000 toneladas de gasolina, gasoil y gas licuado de petróleo a los operadores locales. En el año 2011 el grupo, de origen en Abu Dhabi, IPIC (Internacional Petroleum Investment Company) compró todas las acciones de la empresa.

7. Noticias de corte económico

España y Marruecos refuerzan sus relaciones en la segunda cumbre pesquera, (abc.es, 12 de julio de 2016)
La segunda reunión de la Comisión Mixta Hispano-Marroquí de profesionales de la pesca, que se celebra hoy en Tánger, supone un reforzamiento de las relaciones entre ambos países, justo en el momento en el que se cumplen dos años de la firma del acuerdo pesquero entre la Unión Europea y Marruecos. Leer más

Marruecos destina 680 millones de euros para lanzar nuevo plan de inversiones, (ElDiario.es, 5 de julio de 2016)

El plan busca fomentar el crecimiento de los sectores emergentes en el país. Estima aumentar el PIB al 23% y la creación de 500,000 empleos en el plazo de siete años.

Marruecos cerrará año con un 1’2% de crecimiento y prevé subir un 4% en 2017 (Finanzas.com, 21 de junio de 2016)
El banco central marroquí Bank Al-Maghrib (BAM, en sus siglas en árabe) proyectó hoy que el país

cerrará este año con un crecimiento del 1,2 %, mientras prevé una fuerte subida de la economía marroquí en 2017, de un 4 %. Además, prevé que el déficit de las cuenta corriente se situará en un 1,2 % en 2016 y un 0,8 % en 2017 basándose en una previsión de precio medio de petróleo de 40,9 dólares el barril. Leer más

El rey de Marruecos, Mohamed VI: “Tras 32 años, es hora de volver a la Unión Africana”,

(elmundo.es, 18 de julio de 2016)