20 de junio del 2016

Ventajas para las PYMES en la internacionalización.

Hasta la fecha, las empresas españolas no han sido grandes exportadoras; tan sólo el 4’2% exportan sus productos o servicios, situándose el 61% del total de las exportaciones en 571 empresas. Sin embargo, se está comenzando a producir un cambio de tendencia. Los empresarios se están dando cuenta de la gran importancia de la internacionalización, para la supervivencia de la empresa en mercados cada vez más competitivos.

Debido a su menor cantidad de recursos, los directivos de las pymes pueden creer que la internacionalización es un proceso demasiado complejo para ellos. Sin embargo, precisamente por su tamaño, cuentan con varias ventajas que se resumen a continuación.

 

-Rapidez en la toma de decisiones. Debido al menor tamaño de sus equipos directivos, las decisiones en las pymes pueden tomarse con mayor rapidez. Esto se convierte en algo fundamental en el plano internacional, caracterizado por la fuerte competitividad. La velocidad en los procesos de decisión permitirá a la pyme optimizar una acción exterior que haya resultado rentable, al igual que le posibilitará reorientar decisiones erróneas. Todo ello repercutirá favorablemente en su rendimiento económico, bien sea mediante la maximización de beneficios o mediante la reducción de pérdidas.

-Conocimiento íntegro de las diferentes áreas de la empresa. Los directivos de las pymes tienen la posibilidad de conocer de manera más cercana y exhaustiva los diferentes departamentos de la empresa. El equipo directivo puede gestionar de manera global e integrada los problemas y oportunidades que surjan durante el proceso de internacionalización. Además, la planificación internacional precisa de recursos de los diferentes departamentos de la empresa (finanzas -cambio de divisas, fiscalidad, repatriación de beneficios-, marketing -marca global o local-, logística y producción -aumentos de producción, etiquetajes-; recursos humanos -conocimiento de idiomas, capacidades y habilidades de los empleados) por lo que un conocimiento íntegro permitirá una planificación coordinada y coherente de todas las áreas de la empresa.

-Meticulosos con la calidad del producto o servicio. Las pymes suelen implicarse mucho en la calidad del servicio y producto que comercializan. Invierten gran cantidad de esfuerzo en garantizar la satisfacción del cliente y un buen servicio posventa. Esta meticulosidad puede servirles para aprovechar un nicho del mercado extranjero ignorado por las grandes empresas.

-Recursos humanos muy ligados con la cultura empresarial. Debido al reducido tamaño de sus plantillas existe una fuerte vinculación entre la dirección y los empleados, no solo profesional, sino también personal. Los trabajadores interiorizan la cultura corporativa y se implican en la estrategia empresarial. Este hecho se convierte en un factor clave en la actividad de la empresa en el exterior, donde los recursos humanos juegan un papel activo muy importante.

-Flexibilidad en la oferta de servicios y productos. Gracias al menor tamaño de su estructura organizativa, las pymes cuentan con una mayor facilidad de adaptación. Esto les permite ajustar el producto o servicio a las características culturales del país en el que desean iniciar su actividad. No se puede pretender comercializar un producto o servicio de la misma manera en todo el mundo. Es preciso personalizar la oferta en base a los diferentes estilos de vida, costumbres o valores.

 

Todas estas ventajas deben ser estudiadas y tenidas en cuenta por las pymes que quieran ampliar sus fronteras de negocio. Una buena gestión de sus recursos permitirá una implantación más exitosa y rentable en el nuevo país. No obstante, cada empresa es diferente y debe conseguir encontrar aquel factor característico que le permita diferenciarse de la competencia en el nuevo entorno.

  • By BusinessGoOn