30 de junio del 2016

Brexit, ¿oportunidad para España?

Ni el sector empresarial, ni el financiero esperaban que en el referéndum ganara la salida de Reino Unido de la Unión Europea. La preocupación sobre las consecuencias que esto puede generar para la comunidad económica es patente en Europa. Sin embargo, el Brexit también plantea varias oportunidades para el Viejo Continente y, en particular, para España.

“España puede convertirse en el nuevo centro financiero europeo”, así lo afirma José Luis Martín, CEO de BusinessGoOn, empresa de servicios especializada en internacionalización. “Hasta ahora, Londres es el único centro financiero en Europa desde el que se canaliza toda la inversión exterior, sobre todo de Estados Unidos y Canadá. Tras el Brexit se rompe este centro financiero y surge la necesidad de constituir uno en otro lugar. Las ciudades elegidas pueden ser varias como Frankfurt o París; pero también Madrid tiene la oportunidad de posicionarse como centro financiero de referencia para la economía norteamericana o canadiense”, afirma José Luis Martín.

Las razones para que España se convierta en el nuevo centro financiero de Europa son varias y de diversa naturaleza. Nuestro país ofrece ventajas a nivel geoestratégico, fiscal, humano y tecnológico, de infraestructuras y transportes, y de calidad de vida, que lo convierten en un destino ideal como centro financiero.

  • Razones geoestratégicas. España es una economía muy atractiva para las empresas extranjeras, debido a que cuenta con uno de los mercados más grandes de Europa, constituido por 46 millones de consumidores potenciales; además se sitúa como la decimotercera economía mundial por volumen de PIB.
  • Sistema fiscal muy atractivo y beneficios económicos. España cuenta con una política fiscal que puede resultar muy atractiva para el inversor extranjero, pues cuenta con una presión fiscal moderada con un 19’3%, un tipo medio bastante bajo respecto al resto de países de la eurozona. Estos incentivos fiscales se complementan con el régimen “Patent Box” que permite eximir de impuestos el 60% de las rentas derivadas de la cesión de intangibles.
  • Importante receptor de inversión extranjera. Se sitúa como el undécimo mayor receptor de inversión extranjera en el mundo, lo que manifiesta la importancia que supone para la economía española. Actualmente, España ofrece oportunidades de inversión a las empresas extranjeras en sectores y actividades de alto valor añadido, debido a su fuerte potencial de crecimiento.
  • Importante red de infraestructuras y transportes. En relación a las infraestructuras y transportes, España resulta un buen destino para las empresas extranjeras por sus excelentes sistemas de comunicación. Cuenta con dos de los aeropuertos más importantes de Europa y ocupa la tercera posición respecto al transporte marítimo. En referencia al transporte terrestre, se sitúa como la primera red europea de autopista y autovías, y la quinta en red ferroviaria.
  • Elevado nivel de calidad de vida. Los extranjeros valoran muy positivamente vivir en nuestro país. Se cuenta con un sistema sanitario moderno y de calidad, un marco estable y riguroso para los negocios y la ciudadanía, y un rico patrimonio histórico y cultural. A todo esto le acompaña el excelente clima que lo caracteriza y su gastronomía única con un gran reconocimiento internacional.

Consecuencias del Brexit

  • En el corto plazo la ruptura de integración en los mercados de bienes y servicios será una consecuencia negativa para ambas economías UK-EU. Podría haber un aumento de la prima de riesgo debido a los efectos negativos de la ruptura de vínculos de comercio e inversión. Podrían afectar específicamente al mercado inmobiliario británico, a la Bolsa y al estatus que tiene Londres como centro financiero global. Consecuencias en el Reino Unido que podrían acabar afectando a Europa y a España, lo cual podría presentar nuevas oportunidades para la economía de nuestro país.
  • Además, aparte de las consecuencias que tendría sobre la libra (depreciación de entre el 15%-30% frente al dólar) el balance a largo plazo de la salida de Reino Unido sería una horquilla que oscilaría entre el -0,5% y -2,5% del PIB.
  • Es más probable que, por tamaño, en el corto plazo sean más sensibles las pérdidas en el Reino Unido que en la Unión Europea. Debido a que Reino Unido, pesa el 16% de la UE y exporta el 13% del PIB a la UE. Frente a un 2,6% del PIB que suponen las exportaciones de la UE hacia el Reino Unido. Específicamente los mayores perdedores, por sus fuertes relaciones en el sector financiero podrían ser Irlanda, Malta y Luxemburgo.
  • Como consecuencia del nuevo modelo de relación que se establezca, en áreas como comercio, regulación e inmigración, las estimaciones de los impactos positivos o negativos pueden ser totalmente diversas. Por tanto, lo único cierto, es que existe un escenario de incertidumbre.
  • El Brexit repercutirá notablemente en la economía española, sobre todo, por la pérdida de la inversión que Reino Unido realiza en nuestro país, donde ha invertido 115.000 millones de euros en los últimos quince años. Sin embargo, también contribuirá favorablemente de diferentes formas en nuestra economía. “La posibilidad de que el nuevo centro financiero europeo se constituya en España que generaría grandes oportunidades para nuestra economía”, finaliza José Luis Martín.

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