27 de junio del 2016

Errores de las Pymes en el proceso de internacionalización.

En el post anterior describimos las ventajas que pueden encontrar las Pymes en los procesos de internacionalización, principalmente, debido a su tamaño y a la menor complejidad de su estructura organizativa. Sin embargo, estas empresas suelen cometer una serie de errores en el desarrollo de su estrategia internacional. A continuación, se resumen los más importantes:

  1. Improvisación. Los mercados internacionales son muy cambiantes y una empresa debe ser flexible y estar preparada para adaptarse a cualquier situación. Sin embargo, eso no debe suponer el actuar sin un guion planificado. Los equipos directivos de las empresas deben procurar anticiparse a las posibles situaciones y establecer unas líneas de actuación. En muchas ocasiones, las pymes no están acostumbradas a la velocidad de cambio de estos mercados y terminan realizando acciones comerciales aisladas y descoordinadas.
  2. Impaciencia. A diferencia de otros mercados más pequeños y cercanos, en el contexto internacional los grandes beneficios se obtienen en el medio y largo plazo, cuando ya la empresa se encuentra bien posicionada. La gran inversión, no sólo de recursos económicos sino también humanos y organizativos, que conlleva la internacionalización hacen que la pyme busque el retorno de inversión en un plazo demasiado corto. El clima de impaciencia que puede generarse no debe permitir que se tomen decisiones erróneas.
  3. La oferta internacional. La venta fuera de las fronteras del país de origen es algo más complejo que ofrecer el mismo producto o que reducir el precio para atraer nuevos consumidores. La empresa debe investigar y encontrar aquello que la diferencia y la hace valiosa en el entorno internacional. Se debe adaptar el producto al nuevo mercado, ofrecer valor añadido y crear marca internacional.
  4. La internacionalización no es un departamento comercial para vender en el exterior. No se debe entender el proceso de internacionalización como la mera instalación de una sucursal de ventas en otro país. Este complejo proceso no sólo afecta al departamento de ventas, sino que debe planificarse a todos los niveles de la empresa y adaptar la estrategia específica de cada departamento al nuevo contexto.
  5. No solamente exportar sino dar un paso más: internacionalizarse. Ligado al punto anterior, entendemos que este proceso debe ir más allá de la simple exportación de productos o servicios. La internacionalización ofrece a las empresas muchas más oportunidades aparte de la de ampliar sus fronteras de ventas, como por ejemplo la inversión financiera. A través de la investigación, la empresa debe estudiar el nuevo contexto y aprovechar todas las posibilidades que le ofrece. Por lo tanto, se trata de un proceso que debe desarrollarse con rigor y entendiéndolo como una planificación global que afecta a todas las áreas de la empresa y que tiene que ir en concordancia con la estrategia corporativa. Solo así, una empresa podrá desarrollarse exitosamente en el entorno internacional.

Por lo tanto, la internacionalización debe entenderse como un proceso complejo y destinarle todos los recursos que merece. La estrategia de internacionalización de una pyme debe contener, por un lado, una planificación estratégica , es decir, contar con una hoja de ruta y una planificación en la ejecución ,es decir, cómo desarrollar esa hoja de ruta. Para realizar esa planificación deben seguirse cinco simples pasos: en primer lugar debe desarrollarse un análisis DAFO de la compañía (Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades) en relación a los mercados internacionales; a continuación, debe elegirse el mercado en el que deseamos implantarnos; posteriormente, se planifica la forma de entrada en el mercado objetivo; en cuarto lugar, se decide la oferta internacional y por último, se elabora la política de comunicación exterior y el plan financiero internacional.

  • By BusinessGoOn